CAMINAR DE MUJERES

 

14590411_532884743568979_5036388614853911367_n
RIBADAVIA,1960. FOTO: ADALBERTO PICASSO

Curioseando en “Ollar Galicia Fotografía Antiga” me encuentro con unas extraordinarias fotos que agrupándolas me cuentan una historia. La  historia del caminar continuo de mujeres. El caminar de aquí para allá dejando en el camino una entrega a los suyos.

La mujer hasta hace poco se dedicaba a las tareas domésticas. Lo de casa no era trabajar. Era un ir y venir entre niños, fregadas y comidas. A algunas no les llegaba el espacio doméstico, su ir y venir se extendía a las calles, a los caminos, a la ribera del mar. En ese caminar para asentarse bien tenían que poner algo sobre la cabeza: un balde, cesta y meterle un poco de peso: unos pescados, algún producto de la huerta y para equilibrar se acompañaba de algún niño que andaba por casa.

La carga la acercaban a los mercados o ferias por eso de ofrecerlo a alguien que le pudiera interesar. De vuelta a casa, si terciaba, alguna iba a la playa para recoger algún berberecho para seguir caminando. Las había que gustaban caminar con las manos  enlatando mariscos, jabones… siempre bajo la mirada del vigilante que cuidaba el camino.

Recuerdo el caminar de las  mujeres en mi niñez. Todas las mañanas llegaba a casa Concha, venía de Tabeaio. Era una mujer pelirroja, bajita, regordeta con una sonrisa siempre en sus labios y ojos. Traía la leche y se llevaba la lavadura.  Por los Santos me obsequiaba con unos collares de castañas que estaban deliciosas.

Acabó caminando a Venezuela, en Tabeaio quedó el marido cuidando de los hijos pequeños, volvió con unos ahorros conseguidos caminando para construir una casa, comprar una furgoneta y seguir caminando vendiendo pescado.

Casi al mismo tiempo que Concha traía la leche, llegaba otra mujer que se llamaba Marcelina, caminaba repartiendo el periódico.

“A Tola”  llegaba los sábados por la tarde. Era una mujer muy gorda que subía las escaleras al grito “¡un cacho pan!” seguida de cinco o seis niños de diferentes edades. Se le daba comida, ropa y alguna perra.

En el páramo castellano, donde pasaba el mes de agosto, las mujeres también caminaban. Al grito contino de maaa, maaa, maaaa… caminaba la “Sorda” con un balde de zinc lleno de pescado encima de la cabeza yendo por las puertas ofreciendo unas merluzas excelentes.

Las mujeres del pueblo caminaban para llevar la comida, que antes habían preparado, a sus maridos que trabajaban la tierra, una vez en la tierra seguían caminando segando con la hoz los cereales y hacíando las gavillas.

De vuelta a casa cuando los maridos habían encerrado a los ganados e iban a tomar unos vinos a la taberna para disfrutar del merecido descanso, ellas caminaban atendiendo a los hijos, haciendo la cena. Mientras hervía el puchero bajaban a las cuadras a ordeñar las ovejas para luego caminar haciendo riquísimos quesos.

El caminar lo solían acompañar con canciones y risas por eso de la alegría.

Añado las fotos, que han provocado este texto no como homenaje. Los homenajes, las placas, las estatuas son para gente importante. Las añado como un recuerdo de mujeres que caminaron duro. Camino hecho con esfuerzo para luchar por los suyos. Mientras las recordemos estarán con nosotros y su caminar seguirá teniendo sentido. Será la lluvia fina que empapa la tierra para prepararla para la nueva cosecha. Mientras tanto, los homenajes, las placas, las estatuas y los minutos de silencio de la gente importante serán cubiertos por el verdín del paso del tiempo que los llevará al olvido.

14572341_529696550554465_4052116227435354195_n
FOTO: BENEDICTO CONDE. LUGO:1965

 

13394146_1776320855987470_8906169853327545029_n-1915-pedro-ferrer
A CORUÑA, 1915. FOTO: PEDRO FERRER

 

 

allariz-1932-foto-jose-suarez
ALLARIZ, 1932. FOTO: JOSÉ SUÁREZ

 

 

13062484_503585993165521_2177746986865526827_n
1932. FOTO:SUAREZ FERNÁNDEZ

 

15203252_550479418476178_630376226990237202_n
SANTIAGO 1971. FOTO: LA REVOLUCIÓN DE LAS MUJERES
1660351_1563970843823763_1303272237205417072_n-2
BETANZOS, 1926. FOTO: ANDERSON

 

foto-ruth-marin-1924
MARÍN,1924. FOTO: ANDERSON

 

14264118_1743793895879735_3199622076185705341_n-anos-50
SANTA UXIA DE RIVEIRA, AÑOS 50

 

pacheco-1930
1930. FOTO: PACHECO

 

 

14718777_533775936813193_3452125971952760374_nfoto-de-federico-patellani
BAIONA, 1946. FOTO: FEDERICO PATELLANI

 

13244620_482111455312975_3516323345374569450_n-pontevedra-1900-francisco-zagala
PONTEVEDRA, 1900. FOTO: FRANCISCO ZAGALA

 

 

berbes-1910-eduardo-bello
BERBÉS,1910. FOTO: EDUARDO BELLO

 

a-coruna-1925-angel-blanco
A CORUÑA,1925. FOTO: ÁNGEL BLANCO

 

santuario-os-milagros-1978-cristina-garcia
SANTUARIO OS MILAGROS, 1978. FOTO: CRISTINA GARCÍA

“Padre, ¿Habré caminado lo suficiente?”

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s