DETALLES EN LA CIUDAD IV

“Detalles en la ciudad” Paseando por la ciudad con la vista baja, o alta, a derecha, o izquierda van apareciendo como setas en otoño diversas imágenes que nos hacen un guiño, nos provocan con un “aquí estoy”. Dónde está? Más fotos en el enlace.
Calle Fernández Latorre (escalinata)
Detalle Fuente de Santa Catalina
Calle Real

SE BAJA Y SE SUBE EL TELÓN

Edificio del Avenida

Hoy por la mañana he visto emocionado como poco a poco ha ido bajando el telón del Avenida surgiendo entre la fina lluvia el olvidado edificio tapado por la publicidad.

Solo han sido unos minutos el tiempo que los operarios han tardado en subir el telón con la nueva publicidad para volver a sumir al edificio del viejo cine en la oscuridad. Suficientes para que con nostalgia recordara las películas, el ambigú, las taquillas, las carteleras a derecha  e izquierda con las películas en proyección y las próximas, la heladería y la librería del fondo a la izquierda donde mis padres me compraban mis primeros tebeos. Los eternos juegos dando vuelta por el vestíbulo y ya de adolescente la angustia de la espera ¿vendrá o me dará plantón?

Menos mal que permanece aunque sea en el olvido la obra de Rafael González Villar de 1941.

MIRADAS

“Pie de foto” imagen acompañada de pequeño texto sobre un recuerdo, proyecto; sugerencia o provocación
Puerto de A Coruña. Año: 1963. Foto: Alberto Martí

Ante un fondo de barriles un grupo de gente espera. Esperan con tristeza,  la mirada caída, baja. Solo los más pequeños se dan cuenta de la presencia del fotógrafo  y  miran con seriedad, asombro.

Un hombre con sombrero y gabardina mira un cuadernillo, ¿pasaporte?, a su lado otro más joven espera con las manos en los bolsillos. ¿A qué espera? Todos los demás aguardan la decisión, el gesto, la palabra. “Todo bien, pase” o “No puede ser”. Todo silencio.

Esperanza rota o camino a la esperanza, al deseo de una nueva vida. Todo pendiente del último papel.

Aunque la decisión sea afirmativa, queda en la mirada la tristeza de la partida.

A finales de los sesenta renovando el carnet de identidad en la comisaria de A Coruña un hombre humilde iba delante de mí con las fotos en una tira, el funcionario le dice “hay que cortarlas”, “no tengo tijeras”. “¡Con los dientes!, ¡otro!”.  No me atreví a mirarle, mi mirada quedó fija en el mostrador. Todo silencio.