BERGERAC: SUS PUERTAS Y VENTANAS

Bergerac (Francia). A hora y media de Burdeos está este interesante  pueblo de 20.000 habitantes  al lado del río Dordoña en la Nueva Aquitania.

Visita para disfrutar paseando por sus callejuelas y placitas contemplando  el entramado de madera de las singulares casas medievales con ventanas y puertas muy bonitas.

Aunque no nació en Bergerac, Cyrano de Bergerac pasó parte de su infancia en esta ciudad donde su abuelo tenía una casa.

Hercule-Savinien de Cyrano de Bergerac (1619-1655) fue poeta y dramaturgo. En la actualidad, es conocido por la obra de teatro Cyrano de Bergerac, de Edmond Rostand.

¡Qué escándalo! ¡Aquí se juega!

Cafetería La Barra. Año: 2004. Fuente: Alberto Segade

Haciendo esquina entre las calles Riego de Agua y Luchana frente al Teatro Rosalía estaba la Barra entrañable bar que concentraba a los jugadores más diversos.

Ni había piano, ni se jugaba a la ruleta, densa humareda permanente envolvía las partidas interminables de tute, parchís, dominó… acompañadas de café o refresco.

Yo no era de juego, me aburría bastante. Una noche echando la partida de tute incapaz de concentrarme en el juego oí un estridente silbato que me hizo levantar la cabeza viendo en la entrada al capitán Renault gritando ¡Qué escándalo, aquí se juega!

“¡Te toca Ángel!, ¿estás atontado?”

¿Cómo iba a estar? Si en la mesa de al lado se acababan de sentar Rick e IIsa.

«¡Las cuarenta! ¡Cuenta que has perdido!»

¡Allí está el molino de Santa Margarita!

Hasta bien entrado el siglo XX desde una gran parte de la ciudad era posible disfrutar con la imagen de los entrañables molinos que coronaban la cima del monte de Santa Margarita.

Buscando fotos en el baúl  de los recuerdos he ido descubriendo imágenes que nos traen visiones desde diversos lugares de la ciudad.

´Desde la bahía podemos ver el Malvecín. Año: 1900
Muelle de hierro de la Palloza. Foto: Laurent y
Desde Juan Flórez, al fondo colegio Dequidt. Principios del XX
Desde el jardín de las Josefinas en Juan Flórez
Desde Plaza de Ourense. Año: 1901. Fuente: A.R.G.
Desde Valle Inclán (Sanatorio Socorro) . Año: 1925
Desde el Náutico. Año: 1930. Fuente: Arquivo do Concello
Año: 1936. Foto: Blanco

¡DEMASIADA ESPERA!

«Pie de foto” imagen acompañada de pequeño texto sobre un recuerdo, proyecto; sugerencia o provocación

¡Ahí está! Tenía simpatía y calidad, pero las cosas se pusieron duras y la espera empieza a ser un poco larga para ocupar una mesa. ¡Veinte años! desde que un horno mal apagado arrasó, a media noche, con el agradable Trotamundos del Campo de la Leña.

Estaba enfrente de la fuente donde según las crónicas locales ponían el patíbulo para ajusticiar a los condenados por lo que el lugar también es conocido como Praza da Forca.

Otros locales han ido abriendo o siguen desde entonces en su entorno dando buen producto y animación a la plaza de España. Los restos del incendio siguen ahí, incomprensible. Son testigos de lo que fue y el absurdo.

En el recuerdo

«Pie de foto” imagen acompañada de pequeño texto sobre un recuerdo, proyecto; sugerencia o provocación

Año de la foto 14 abril 1936.

Alfredo Suarez Ferrín alcalde de A Coruña, fusilado, Salcedo Molinuevo general, fusilado, Juana Capdevielle bibliotecaria asesinada, Caridad Pita, militar, fusilado, Francisco Pérez Carballo Gobernador Civil, fusilado

Sin palabras

¿Se verá el Prater?

«Pie de foto” imagen acompañada de pequeño texto sobre un recuerdo, proyecto; sugerencia o provocación

La Noria que se ha instalado en el puerto será sin duda una de las atracciones más disfrutadas del verano coruñés. Para fotografiarla y para fotografiar desde sus cabinas el entorno de la ciudad.

El Prater de Viena con su gigantesca noria inaugurada a finales del siglo XIX me viene de inmediato a la memoria. Recuerdo con nostalgia los tiempos de mochilero en que durante el verano recorría Europa.

Iba con mi buen amigo Elías. Recorrimos mucho, caminamos y caminamos, dormíamos al raso o en tienda de campaña en una ocasión en un camping al lado de un cementerio, tuvimos suerte y no dimos con una falange al clavar las picas, nos paraban en todas las fronteras, nos revisaban y preguntaban por lo divino y lo humano. ¡Será cosa de la pinta!

Nunca fuimos a zoológicos ni a parque de atracciones. Éramos más de callejear descubriendo detalles perdidos en alguna esquina, de castillos y fortalezas, de navegar por algún río como el Danubio, que lloviendo y con niebla quedamos en cubierta porque no queríamos perder nada, de pequeñas islas, de jardines imperiales, de cervecerías de a litro, de leyendas, de músicos callejeros y fiestas populares… usábamos poco el metro, se perdía de ver. Sí los tranvías.

El Prater fue una excepción. Decía la primera guía del Trotamundos , una joya, que había sido reserva de caza de los emperadores convirtiéndose en parque de atracciones. Un parque de atracciones para el romanticismo. Sus senderos, su fresca hierba, el trenecito recorriendo todo el espacio, las viejas atracciones ya en desuso expuestas. Recuerdo que la entrada era gratuita, se pagaba cada atracción, nada de pulseras. Estoy hablando de mediados de los setenta cuando aún no había llegado la invasión de los parques temáticos actuales: vértigo y adrenalina a tope.

Un día de estos subiré a la noria del puerto dicen que se puede subir con mascotas, en la del Prater una caballista francesa subió con su caballo.