ALEGRÍA EN BLANCO Y NEGRO

“Pie de foto” imagen acompañada de pequeño texto sobre un recuerdo, proyecto; sugerencia o provocación

Pasacalles por los Cantones. Principios del siglo pasado. Foto: Blanco.

“¿Papá,  cuando tú eras pequeño existía el color?” ¡Claro que existía! aunque el contemplar las viejas fotografías de los abuelos en su escuela, de bodas y comuniones, de actuaciones teatrales, del hermano del abuelo  que hizo la mili en África,  hacía dudar a una de mis hijas. Después de repasar los álbumes familiares remataba con “dais un poco de pena, que tristes”

La vieja foto de Blanco de principios del siglo no da pena ni es triste. Tal vez nostálgica. Es un conjunto alegre en que forman parte una banda infantil que desfilan sobre los railes del recién estrenado tranvía en el Cantón Grande, habiéndose olvidado con la emoción de las órdenes recibidas en los ensayos: ¡cuerpo derecho! ¡mirada al frente! Al lado un hombre que podría ser el director parece haber claudicado. Los más emocionados son los gorrillas que se unen al  pasacalles entre envidiosos y provocadores.

El confinamiento me impide salir a la calle para hacer una foto con similar encuadre. No ha quedado nada. ¡Eso si que da pena! Aunque tenga color.

DAMA CON PERRO Y COLLAR

“Pie de foto” imagen acompañada de pequeño texto sobre un recuerdo, proyecto; sugerencia o provocación

“Retrato de Dona Herminia R. Borrell Feijóo 1930-1939 Olmos Mesa, Elena (1899- 1983)”.
En el Museo de Belas Artes, A Coruña.

Adusta, altiva, distante. La joven del cuadro es Herminia Borrel (1897-1971) de acaudalada familia de Camariñas que amasó fortuna en Cuba con negocios del azúcar. Padre emigrante que se casa con la hija de un militar de alta graduación que regentaba la industria azucarera en la isla caribeña.

Quieren para su hija lo mejor: posición y estudios. En las Torres de Meiras siendo anfitriona la Pardo Bazán se celebra su puesta de largo. Según las crónicas de la época deslumbra por su belleza. Alta, morena, con el pelo recogido en la nuca cautivaba a los invitados. Años después su amiga Elena Olmos, discípula de Sotomayor, le haría el cuadro expuesto en el Museo de Belas Artes.

Los padres buscan más y la mandan a Londres para que aprenda inglés. En Londres comienza una vida de descubrimiento de los ambientes más selectos de la ciudad. Noches de fiesta continua, de libertad, se siente libre y la ejerce sin freno. Conoce a un joven armenio Nubar Gulbenkian hijo de Calouste Gulbenkian un magnate del petróleo con quien se casa en 1922 por el rito armenio. Empieza un sin parar recorriendo Europa en coches exclusivos y descansando en las grandes suites de los mejores hoteles.

El armenio se fija en una nueva mujer y la de Camariñas no lo acepta, despechada se divorcia volviendo a A Coruña, a sus treinta años, fijando su residencia en el Pazo de Sigrás, el matrimonio ha durado seis años.

En A Coruña deslumbra a la sociedad provinciana. Viste pantalones, fuma, conduce, anda en bicicleta, juega al tenis en el Sporting Club del Leirón. Vive una vida fuera de las convicciones sociales de la época. Los coruñeses miran, hablan y admiran…

Siguió visitando Meirás con los nuevos inquilinos,  acompañaba a Carmen Polo en las  visitas y compras. Su belleza llegó a cautivar a Franco “Tu hermana es una mujer de bandera” comentaba a su hermano Max, marido de una hija de Sotomayor y gobernador civil de A Coruña, cuando iban a pescar en Ribadeo.

 Al final de sus días empezó a olvidarse del mundo en el que había disfrutado y muere en 1971 en el pazo de Sigrás en compañía de sus queridos animales.

Información recogida:

Nós Diario. Xoan Costa.

Vanityfair. María Villardón.

La Opinion. Isabel Bugallal.

HACE 100 AÑOS

Año: 1916?. Fuente: Real Academia Galega

La foto de 1916 ?, según mis datos, nos confirma que cien años son muchos años en la vida de una ciudad.

En aquellos años el ambiente de fiesta era habitual en los Cantones. Abundantes son las fotos de batallas de flores, charangas de carnaval, desfiles militares y procesiones que nos muestran como la poblacion salía a la calle para sumarse a la fiesta, al fervor patriótico o al recogimiento religioso.

Vemos un Castillo de San Antón aún isla. Sobre los cuarenta se construyó la estrecha pasarela que la uniría  a tierra, faltaban  unos años para la completa integración de la actualidad.

Ya en tierra destaca el Cinema Salón Coruña  construcción ,de Pedro Mariño, dedicada a teatro de variedades y cine que  en 1920 se traslada a Carballo convirtiéndose en el Ideal Café. El solar que queda, después de largas negociaciones, se da en concesion a la empresa “La Parisiana” siendo presidente de ella Santiago Casares Quiroga donde se construye el Atlantic Hotel.

Las pequeñas  palmeras recien plantadas se convertirían con el tiempo en el flamante Paseo de las Palmeras actual.

El palco de la música destaca en el centro de la foto y el de autoridades, montado para la ocasión, preside el acontecimiento junto al Obelisco, antes del estirón que se le dio en 1952 para intentar no desentonar con la altura que empezaban a tomar los cercanos edificios.

Completa la escena el tranvía a Monelos, el Palace Hotel, los almacenes portuarios antes de la construcción del Teatro Colón en 1945 y al fondo a la izquierda la casa Molina terminando su construcción.

Foto muy entrañable, con la particularidad que habiendo desaparecido prácticamente todo lo que muestra, reconocemos la zona perfectamente.

ESTOY, PARA NADIE

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Calle Luchana

Alegres, luminosos los balcones. Fueron lugares para acodarse sobre la barandilla y ver pasar la gente, comunicarse con la vecina tomando la fresca en noches de verano, colgar banderas, pancartas contemplando el paso de procesiones, desfiles, protestas varias… hasta expansión del gato entre plantas recién regadas. Las funciones se han ido perdiendo dejándose de abrir  o cerrándolos con acristalamientos para ganar en espacio interior de la casa.

En la foto ejemplo de un balcón sin función negándose a recuperarla. Ni charlas con vecinos, ni banderas, ni gato…” ¡Qué bien queda el cabecero donde estaba el balcón!”

¿DÓNDE ESTÁN LAS MUJERES?

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Teatro Linares Rivas (después cine Avenida), A Coruña. Año: 1934. Foto: Blanco.

Corría el año 1934 cuando Blanco capta esta imagen a la salida de un mitin en el desaparecido Teatro Linares Rivas. Difícil encontrar una mujer. Pocos años llevaban con el derecho al voto y según se ve todavía la política no estaba en sus intereses o posibilidades. La sociedad no lo había asimilado.

La ausencia de mujeres  en la foto me acerca a Riazor, finales de los cincuenta,  cuando mi padre me llevaba al futbol. Las gradas llenas de hombres con puro humeante, oloroso y sombrero. Detrás de la localidad que ocupábamos se sentaban dos mujeres fumando tabaco rubio, Chester sin filtro, gritando cuando la ocasión lo requería. Eran las únicas de toda la grada de preferencia. El primer día que las vi repartí la atención entre el partido y miradas de reojo a mis alegres vecinas, eran los tiempos de Otero, Polo, los hermanos Mendoza a los que adoraban. Creo recordar que nos salvaron de un descenso.

“¿Papá y si un día viene mamá al fútbol?”, “no creo que quiera, cuándo inauguraron el estadio fuimos juntos a ver el partido, pero no volvió más”. “Mamá es más de cine o zarzuela”

De cine van los carteles de la foto “Violetas Imperiales” (1932) de Raquel Meller. La película corresponde a la versión sonora interpretada por la cupletista  que años antes había cautivado al personal coruñés en el Pabellón Lino. “Cultura señores, cultura no j… que hay señoras” era como se dirigía el mítico Lino a la concurrencia cuando se ponía nerviosa oyendo  “La pulga”.

MIRADAS

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Puerto de A Coruña. Año: 1963. Foto: Alberto Martí

Ante un fondo de barriles un grupo de gente espera. Esperan con tristeza,  la mirada caída, baja. Solo los más pequeños se dan cuenta de la presencia del fotógrafo  y  miran con seriedad, asombro.

Un hombre con sombrero y gabardina mira un cuadernillo, ¿pasaporte?, a su lado otro más joven espera con las manos en los bolsillos. ¿A qué espera? Todos los demás aguardan la decisión, el gesto, la palabra. “Todo bien, pase” o “No puede ser”. Todo silencio.

Esperanza rota o camino a la esperanza, al deseo de una nueva vida. Todo pendiente del último papel.

Aunque la decisión sea afirmativa, queda en la mirada la tristeza de la partida.

A finales de los sesenta renovando el carnet de identidad en la comisaria de A Coruña un hombre humilde iba delante de mí con las fotos en una tira, el funcionario le dice “hay que cortarlas”, “no tengo tijeras”. “¡Con los dientes!, ¡otro!”.  No me atreví a mirarle, mi mirada quedó fija en el mostrador. Todo silencio.

PALACE HOTEL

PALACE HOTEL, A Coruña. Años: 30. Fuente: A.R.G.

Cuánta información nos da esta postal de los años 30 del Palace Hotel y su entorno. Lo que hubo y lo desaparecido. Ha desparecido el edificio, el kiosco de flores, el tranvía, los coches de alquiler, los elegantes caballeros con sombrero, el milano del la cúpula del cercano hotel de la competencia… de la imagen de la postal solo ha quedado el Obelisco que creció un poco pero no lo suficiente para destacar sobre los nuevos edificios.

Edificio construido 1872 por Faustino Domínguez como vivienda particular “Casa Caruncho” abriéndose en principio en la planta baja una sastrería y en 1885 el café Oriental. En 1925 se añade una planta más

Publicita la postal  el confort, la situación  con vistas al mar, el restaurante, el café… El hotel abre al público en 1916 con el nombre de Palace Hotel que cambiaría en 1940 por decisión de las autoridades de la época al de Hotel Palas y allí descansaron Azaña, Ortega y Gasset, Lerroux…

Había un  restaurante “Ideal Room” en la entreplanta y las crónicas de la época comentan el lujo en cuberterías y vajillas. Todo desaparece 1967 cuando la piqueta arrasa con todo siendo alcalde de la ciudad Demetrio Salorio Suárez.