FÁBRICA DE HILADOS: “LA PRIMERA CORUÑESA”

Plaza de toros de A Coruña. Año: 1930. Fuente: A.R.G.

En el viejo Leirón de Juan Flórez pasé en mi infancia muchas horas de juego. Al fútbol, frontón, brilé, a las eternas peleas lanzándonos dátiles de las grandes palmeras que rodeaban la pista de baile. Todos estos juegos eran cortados cuando escuchábamos la estridente sirena de la vecina fábrica de hilados que sonaba a las dos marcando el cambio de turno de las operarias y a nosotros el fin del juego para ir a comer, para los rezagados estaba el bueno de Eladio, el jardinero, que nos recordaba que había que ir a casa.

Recuerdo la esbelta chimenea de ladrillo y la muralla que separaba la fábrica de la calle.

Es el año 1872 cuando  un capitán del Estado Mayor, Luis Miranda, y un banquero, José Núñez de la Barca, se unen para poner en marcha una fábrica de hilados y tejidos con nombre”Nuñez y Miranda”. La construyen en el Camino Nuevo, hoy Juan Flórez, alejado de lo que era La Coruña. Era lugar de fincas y chalets, fábricas como La Artística, Aserradero de Maderas Molezún.

Sufre un importante incendio en 1889 que reduce a cenizas toda la instalación. La tenacidad de los dueños la vuelve a levantar en 1891 llegando  a emplear a 300 obreros la mayor parte mujeres.

En 1905 se transforma en sociedad anónima con el nombre “La Primera Coruñesa” y como Director gerente Ricardo Molezún. Es en el año 1937 cuando llega a la Presidencia de la administración un rico emigrante en Cuba y Argentina Tomás Rodríguez Sabio.

A comienzo de los sesenta la zona sufre una completa transformación, se tira esta fábrica en 1964  y un poco antes o después desaparece La Artística, Fundición Ortiz, chalets de los Fariñas, Pernas, Molezún, cuartel de la Guardia Civil, colegios de las josefinas y Cristo Rey… Sobre tanto solar se eleva contra toda planificación unos inmensos edificios que dan a esta calle unos índices de población desorbitados.

Pongo estas fotos para que se recuerde y conozca una importante zona de la ciudad.

Sobre 1900. Fuente: Asociación Buxa.
Año: 1940
Comienzo de los 60
Visita de Pilar Franco a las instalaciones. Foto: Blanco
Año: 1964
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PLAZA DE MINA DESDE “EL PESCADOR NAPOLITANO”

Plaza de Mina desde el Jardín. Años :alrededor del 20.. Fuente: A.R.G.

“¿Cómo va la pesca, muchacho?”, parece decir el tranquilo paseante al “niño pescador”. Ahí estuvo desde 1915 hasta hace unos años que emigró a la “Casa de los Peces” para estar al abrigo de las inclemencias según las recomendaciones del Museo del Prado que es el propietario de la escultura. También emigraron al baúl de los recuerdos los edificios del fondo de la foto en la Plaza de Mina.

A la derecha de la foto El Gran hotel de Francia, obra de Faustino Domínguez Coumes-Gay construido en 1890, que después de la guerra pasó a llamarse Hotel España. En 1967 se tira para levantar un nuevo edificio que sería sede del Banco Exterior de España.

Con la desaparición del edificio se fue una parte de la historia de la ciudad. En sus habitaciones descansaron políticos, intelectuales, toreros. Llegó a ser de los más distinguidos de A Coruña.

Tuvo sus días trágicos como el sucedido durante la huelga general de junio de 1901 que en un enfrentamiento entre la población y la Guardia Civil  fueron alcanzadas por los disparos tres camareras que contemplaban los disturbios desde las ventanas. Murieron las tres junto con otros siete manifestantes.

En mi niñez paraba delante del hotel a comprar unas excelentes castañas en un cucurucho de papel de periódico que asadas en la locomotora ofrecía un castañero de poblados bigotes.

A la izquierda de la foto está el edificio conocido hoy por el “Fénix”, en la época de la foto se le llamaba “Fernandón”. Es también de Domínguez Coumes-Gay. En el año 1945 gana altura y se pone en la nueva cúpula el símbolo de la empresa “El Fénix”

De frente la antigua sede de Castromil desaparecido a comienzo de los ochenta construyéndose un edificio donde en sus bajos está un comercio de Inditex.

Tirando del hilo de estos edificios vienen recuerdos mezclados. La espera de la salida para Santiago, los autobuses con algún asiento de banco corrido en el techo, casa Enrique con su pincho de queso con anchoas y la compañía de buenos amigos acodados en la alta barra o sentados en la mesa de la ventana, el Compostelano con su tabla, entrando a la izquierda, con los resultados de los partidos los domingos, Cantón Bar con su barman, poeta y pintor, Alfonso Gallego, y su libro de poemas “Ayer está a volver” que conservo con una cariñosa dedicatoria.

Ahí quedan esas fotos para ver, comparar, comentar y recordar.

A la derecha podemos ver el pedestal tapado por la vegetación donde estuvo la escultura
Edificio El Fénix
En este lugar estuvo Castromil
Ahí estuvo el Gran hotel de Francia

BOCELO: “El PERIODISTA CERCANO”

“Pie de foto” imagen acompañada de pequeño texto sobre un recuerdo, proyecto; sugerencia o provocación.

Presentación de “Camarote de lujo” en el Teatro Colón, A Coruña. Año: 1957. Fuente: El boletín coruñés

La foto corresponde a la presentación de la película de Rafael Gil “Camarote de Lujo” (1957) en el Teatro Colón sobre una adaptación de la novela de Wenceslao Fernández Flórez “Luz de luna”,  rodada en A Coruña con exteriores en el puerto y en la vieja Estación del Norte.

En la foto reconozco a Wenceslao Fernández Flórez, el alcalde Molina,  Antonio Casal, María Mahor y a Pedro de Llano,Bocelo, director de La Voz de Galicia. Primer hombre por la izquierda en segunda fila.

Los recuerdos se traen unos a otros entremezclándose y, con la imagen de Bocelo me viene su columna de “Sol a Sol” en La Voz.

Era una columna que leía en mis primeros tiempos de devorador de periódicos, lectura amena y fácil, hablaba de todo con una palabra que aproximaba los intereses y preocupaciones al lector. Había ironía, humor. Recuerdo a mi padre comentar  “este Bocelo”, se refería a ese decir, sugerir, meter una crítica indirecta a lo que había en aquellos tiempos de censura.

Emilio Rey, presidente del consejo de administración, lo quería como director pero el ministerio de Información no veía bien que un “rojo” dirigiera el periódico. Al final lo consigue y en 1952 lo puede nombrar director.

Desavenencias surgidas a comienzo de los sesenta con la nueva gerencia del periódico al abandonarla Emilio Rey hace que deje el periódico ingresando en el Ideal Gallego.

Y a El Ideal Gallego, el periódico de la iglesia,  llega un aire fresco. Estamos en 1968. Poco dura, ve que no es apoyado por la editora y decide marcharse a finales de 1971. Termina su vida profesional  en El Progreso. En El Ideal deja a grandes periodistas:  Pontón, Arce, Luis Pita, Gaciño…

Lo que da una foto. Ahí queda el recuerdo de un periodista popular en la ciudad, próximo a las preocupaciones y necesidades.  Cuántas veces se oía decir hay que hablar con Bocelo, y él estaba allí acogedor y cercano.

Más información http://boceloperiodista.com/