SANTA MARÍA DE LA PISCINA Y SU NECRÓPOLIS

 

DSCN0860 (2)

SAN VICENTE DE LA SONSIERRA (LA RIOJA). En mi cita anual en San Vicente de la Sonsierra visito este año la ermita de Santa María de la Piscina y su necrópolis. Antes he disfrutado del Museo Vivanco de la Cultura del Vino en Briones donde de la mano de la amiga Lourdes hicimos un interesante recorrido. En sus salas está todo lo relacionado con el vino. Paseamos por su historia desde los orígenes a la actualidad; la recolección, elaboración; los tipos de suelos, variedades de uvas, enfermedades y plagas que atacan a la uva; el trabajo de la vendimia, las prensas, las barricas; los corchos y sacacorchos, las botellas; hasta finalizar en un sala dedicada al arte donde hay obras de Juan Gris, Sorolla, Miró y Picasso. Todo apoyado con cuidados audiovisuales que van desmenuzando con detalle este interesante mundo. Para ver con tranquilidad.

Toma el relevo Javi, encaminándonos entre viñedos hacia Santa María de la Piscina que está a tres kilómetros. Nos saluda desde la colina sobre el Ebro, sola, desafiando con su belleza y sencillez románica del siglo XII, bien proporcionada y muy bien conservada. Javi empieza a desmenuzar la información: ábside semicircular con ventanal, arquivoltas de la portada meridional donde destaca el escudo con los emblemas de la Divisa del siglo XVI, las decoraciones en las ventanas con sus arcos ajedrezados y capiteles vegetales, las figuras abrazadas de las cornisas del alero… pasando al recogimiento de su interior con escasa ornamentación donde resalta el ábside de horno.

Y queda para completar la interesante jornada, acercarse a la ciudad de los muertos o necrópolis al lado de la iglesia, compuesta por numerosas tumbas labradas en la roca, alguna de mediados del siglo X.
Recomiendo acercarse. Yo volveré.

 

DSCN0862

 

DSCN0855 (2)

 

DSCN0857 (2)

DSCN0856 (2)

 

 

Anuncios

PLAZA Y CONVENTO DE LAS BÁRBARAS

1912 LA VOZ DE GALICIA
1912. FUENTE: LA VOZ DE GALICIA

A CORUÑA. Accediendo a la plazuela de las Bárbaras desde la calle de Herrerías nos encontramos a la izquierda con el callejón de San Benito, donde en el siglo XVI estaba el portillo de la Herrería, que atraviesa la muralla colindante con el convento.
La plaza para mi más bonita y tranquila de la ciudad. Disfrutar de sus piedras en el cruceiro, murallas, enlosado y relieves sobre las puertas del convento es estar en la paz del espíritu. Todo está rodeado del silencio. Hasta cuando los cruceristas del norte llegan a ella, como de costumbre apoyados en muletas y andadores varios, lo hacen en silencio.
Lo único que no es de piedra son las acacias centenarias y los castaños de indias dando el aire romántico que envuelve la plaza junto con las forjadas rejas conventuales de ventanas.
Las monjas están aquí desde el siglo XV en que gracias a donaciones de gente devota y a las dotes de las mujeres que entraban en la orden fue evolucionando desde una pequeña ermita dedicada a Santa Bárbara hasta lo que es ahora con huerta incluida.
Sufrieron a lo largo de los años varios acosos que conmovieron su tranquila vida. Los franceses en 1809 las obligaron a marcharse para asentar ellos las tropas. La desamortización de Mendizabal hace que entre 1842 y 1846 salgan de nuevo trasladándose al convento de Las Maravillas en Panaderas. Con tanto ir venir las instalaciones fueron deteriorándose siendo necesarias nuevas aportaciones para arreglar los desaguisados.
Pertenecen a la orden de Santa Clara desde 1846 cuando abandonan la Orden Tercera. Se dedican a la oración y a la confección de ornamentos litúrgicos, bordado, planchado, lavado de ropa y elaboración de dulces donde cabe destacar los almendrados anunciados en un cartelito que está al lado del torno por donde se comunican con el exterior. Son monjas de clausura y solamente abandonan el convento en ocasiones especiales como: consulta médica, algún curso de formación, reuniones generales de la orden y  para votar.
En la puerta de entrada a la capilla del convento hay un interesante relieve sobre el Juicio Final. Representa al Padre Eterno teniendo en el regazo a Cristo Crucificado que va recibiendo las almas, a su lado el arcángel San Miguel las pesa en una balanza ante la mirada de un temible dragón que permanece expectante. Un relieve más podemos ver en el pequeño patio que da acceso a la capilla. Es un relieve que representa a la Virgen, el Niño y a Santa Bárbara y Santa Clara.
Una vez que el espíritu se ha llenado de fuerza para seguir la vida podemos volver de nuevo por la calle Herrerías y a los pocos pasos el mundo de silencio va desapareciendo por la alegría de voces y risas de los niños que están en la guardería de las Escuelas Populares conocidas antiguamente como las Escuelas del Caldo. Buen día.

DSCN0967 (2)

DSCN0446

DSCN0966 (2)

DSCN0964

VILLAESCUSA DEL BUTRÓN: EL PASO DEL TIEMPO

 

DSCN0833 (2)
TORRE DE LA IGLESIA

VILLAESCUSA DEL BUTRÓN  (BURGOS). Durante estas vacaciones en Dobro (Burgos) he hecho, una vez más, una pequeña caminata de unos cinco kilómetros a Villaescusa en los límites del Parque Natural del Alto Ebro. Salgo desde el camino que parte de la carretera de Porquera hacia el sur. Desde el comienzo se ve, entre una neblina, el campanario de la iglesia de Villaescusa en lo alto de una loma.
Caminar tranquilo, alternándose el paisaje entre páramos, pequeños valles y frondosos bosques de robles, hayas y acebos. Evoluciones, en un cielo azulísimo sin nubes, de rapaces que quedan de vez en cuando estáticas para preparar la mortal caída sobre su presa, buitres que planean buscando sustento también hacen su aparición.
El camino después de una cuesta pronunciada acaba en amplia explanada con taberna al fondo. Todo es silencio. Apoyado en una columna de madera a la entrada de la taberna un joven y a su lado sentada con las piernas en una banqueta una mujer. Los conozco de otras ocasiones, madre e hijo que llevan el bar del pueblo. Ofrecen bebidas y unos huevos con torreznos excelentes.
La primera intención es refrescarme con una cerveza antes de visitar el pueblo. Me sirven una ¡Estrella! Echo en falta a Esteban, simpático y cantarín hombre que solía estar en otras visitas. Comentan que la cabeza le está gastando malas pasadas, se está yendo a las sombras del olvido en una residencia. Qué pena, hace dos años disfruté de su alegría y simpatía. Pago, disculpándome, con un billete de cincuenta. El hijo dice que no hay problema, se dirige a la madre que sigue sentada en su silla, rebuscando en el refajo va sacando billetes hasta completar la vuelta.
El pueblo sigue vacio. Los veraneantes han acudido a la semana grande de Bilbao y no volverán hasta pasadas las fiestas. No veré a nadie durante mi estancia en él.
Villaescusa llegó a tener más de trescientos habitantes en 1900, en los años setenta quedó vacío a causa de la emigración al País Vasco. Poco a poco se ha iniciado una pequeña recuperación, la rehabilitación de alguna casa lo demuestra llegando a los doce vecinos, en verano más.
Paseo entre las callejuelas destacando varias casas con portadas en arco de medio punto que deja el recuerdo de su hidalguía. Era pueblo de arrieros que transportaban sus mercancías por el camino del pescado entre Bilbao y Burgos.
En lo más alto del pueblo se encuentra la iglesia de San Torcuato, de origen románico del siglo Xll que fue evolucionando con reformas y añadidos a lo largo de su historia. En estado ruinoso, no puedo acceder a su interior al estar cerrada con unas tablas y candado.
E inicio la bajada a la explanada en busca del camino de regreso, recordando que mi abuelo estuvo de maestro en este lugar hace casi cien años. Me despido de lejos de los taberneros que siguen en la misma posición. A no más de cincuenta metros del pueblo distingo entre los rastrojos de una finca una orejas puntiagudas y una cabecita con unos ojos que me observan con completa tranquilidad, un zorro que ha salido en busca de la cena.

 

 

DSCN0828 (2)

 

DSCN2106

DSCN2105

 

DSCN2108

 

 

 

DSCN0834 (2)

 

DSCN0832 (3)

 

 

 

DSCN0831 (2)
AL FONDO DOBRO. FOTOS: A.R.

 

CAPILLAS DESAPARECIDAS

La entrada de hoy va de capillas desaparecidas de A Coruña. He consultado el libro de Antonio Rey Escariz y  Santiago Daviña “Historia y descripción de la ciudad de La Coruña” y junto con visitas a las hemerotecas de La Voz de Galicia, El Ideal Gallego y La Opinión he ido recopilando fotos y datos que voy a tratar de ordenar un poco. No conocí ninguna de ellas y muy poca gente con la que he hablado se acuerda, salvo las aportaciones de mi buen amigo Alberto, llegando a los noventa años, que es una fuente que continuamente está dando información y anécdotas de la ciudad.

Son la sencillez y humildad. Ninguna destaca como obra arquitectónica, por belleza deslumbrante; son un recuerdo de la función que hacían en el lugar que estaban enclavadas, la labor cotidiana de un servicio a las gentes.
Fueron cayendo casi siempre porque estaban viejas, eran muy pequeñas o había que hacer pasos para ampliar nuevas calles. De verdad que en este caso no observo especulación, aunque en mi modesta opinión se equivocaron con alguna de ellas.

1945 SAN ROQUE (3)
CAPILLA DE SAN ROQUE (CAMPO DA LEÑA), A CORUÑA. 1945

San Roque fue patrón de la ciudad desde que la protegió del cólera producido por las aguas contaminadas en 1832. Tenía una capilla al final de la calle del Hospital, cerca del Campo de la Leña, construida en el siglo XVI. Se tiró en 1947 edificándose en su lugar unos bajos comerciales que hacen rotonda frente a la antigua plaza de España. El derribo fue motivado por una nueva urbanización de la zona, siendo intercambiado el terreno por otro cercano para la construcción de la iglesia de Santo Tomás.
La capilla según se puede apreciar en la foto era sencilla, sin pretensiones. Nada de joya arquitectónica, supongo que bien encajada en el medio de la época y en la función que tenía. Desde luego a mi me gustaría verla hoy en día en vez de la pequeña galería comercial.
La capilla acogía a los que iban a ser ajusticiados en el cercano Campo da Forca, y después del ajusticiamiento público.

atocha. la opinión.
CAPILLA DE ATOCHA, A CORUÑA.  AÑOS 20.  FOTO: PEDRO FERRER

Humildísima y pequeña capilla, sobre setenta metros cuadrados, que dio nombre al barrio. Sus orígenes en el siglo XVI, llamándose en principio ermita de la Santa Cruz, cambia de nombre al aumentar la devoción por Nuestra Señora de Atocha en 1627. Se tira al amenazar ruina en 1927 construyéndose en 1945 un edificio, la venta del solar estuvo en tres mil pesetas, hoy desaparecido para dar comunicación a las calles de San Juan y Orillamar. En la actualidad podemos ver, en lo que fue casa colindante, parte de muros y sillares de la capilla.
En su interior había un sepulcro yacente, en el exterior unos relieves que pudieron haber pertenecido al convento de los dominicos arrasado por los ingleses en 1589 que se conservan en el Museo Arqueológico del castillo de San Antón. La imagen de la virgen que presidía la capilla está en la de la Grande Obra de Atocha. Institución fundada por Baltasar Pardal que dio gran apoyo físico y educacional a un barrio pobre y abandonado de las instituciones civiles.

115173257
CAPILLA DEL HOSPITAL MILITAR, ANTES DEL BUEN SUCESO

La foto corresponde a la Capilla del Hospital Militar desaparecida en 1946 después de un incendio. Anteriormente en el mismo lugar estuvo la Capilla del Buen Suceso, Espíritu Santo o también llamada de las Angustias, aproximadamente donde la antigua Caja de Reclutas y hoy Museo Luis Seoane.
La primera de las capillas fue destruida en 1589 tras el cerco de las tropas inglesas, con el tiempo se levantó el hospital de la guerra a comienzos del XVll que sería el origen del Hospital Militar de 1861.

ipad 250
SAN PEDRO DE MEZONZO

La historia de esta capilla comienza alrededor del 1860 cuando se construye con el nombre de Santa Lucía, que conserva hasta que ya acabado el nuevo templo de la plaza de Lugo cambia al de San Pedro de Mezonzo. Al inicio de la guerra civil las turbas populares queman el templo, restaurándose con la ayuda de los fieles para en 1969 desaparecer definitivamente.
Y la modesta capilla se convierte en la Basílica de San Pedro de Mezónzo, iglesia más grande de A Coruña. El cambio de la zona fue total. Se llevó casas, mercado, Casa de Socorro, acera elevada…para abrir la Ronda de Nelle y construir el viaducto.

Historia.Foto.4
ERMITA DE SANTA MARGARITA

 

1894
1894

 

La devoción a Santa Margarita tiene gran tradición en A Coruña. En la avenida de Finisterre en el lugar que hoy ocupa la iglesia de Santa Margarita hubo hasta comienzos de los sesenta una ermita de mampostería con modestos altares, que acogía a los peregrinos que acudían a rezar a la santa pidiendo curación de sus males. La pequeña ermita databa de 1663 aunque se supone que ya hubo otra anterior. Cerca de la ermita estaba una fuente de dos caños de la que manaba el agua de los milagros. Los cofrades que ayudaban en el mantenimiento y cuidados del templo no podían ser médicos, cirujanos o boticarios. Se supone que para no hacer competencia a los milagros de la santa.

Y se acaba este pequeño recorrido por humildes capillas desaparecidas. Cuando hacía este recuerdo me han venido a la memoria otros edificios religiosos también derribados. Van desde iglesias, colegios, residencias… un poco de todo. Iglesia y residencia de los Jesuitas, Redentorístas, colegios de Josefinas, Terciarias, Cristo Rey, Maristas, Centro de las Adoratices, huerta de los Capuchinos… Todos ellos por una u otra razón fueron intercambiando sus edificios del centro por otros más modernos y con instalaciones más apropiadas según las corrientes de los nuevos tiempos. “Pero eso es otra historia que será contada en otra ocasión”.

 

ERMITA DE SAN PEDRO DE TEJADA

PUENTEARENAS (BURGOS). Una forma interesante de llegar a San Pedro de Tejada es hacer una caminata desde el páramo, ermita de la Hoz, bajando por la Calzada Romana o Ruta del Pescado. Degustar, si estamos en época, unas cerezas o ciruelas en el Almiñé, ver la iglesia de San Nicolás de Bari y continuar hacia Puentearenas, darnos un baño en el Ebro y acabar en la ermita.

Este agosto hice el recorrido. Al llegar a la ermita fui recibido por una verja que protege el lugar impidiendo acercarse. Un cartel da información de cómo hacer la visita pero antes de terminar su lectura se apareció una mujer ofreciéndose a acompañarnos previo pago de dos euros. Pagué, éramos cinco, no recibimos justificante y comenzamos la visita con advertencias de no sacar fotos en el interior y la prohibición de acceder a la torre. Desde la puerta, en contraluz estático, da una explicación a manera de faena de aliño. Preguntada por los propietarios, es privada, no se recibe respuesta. Punto final.

dscn1925

Esta ermita románica se comienza a construir a finales del siglo XII. Con anterioridad había habido un cenobio en el siglo IX. Destaca el color rojizo de la piedra. La esbeltez, la puerta pequeña, su torre de base cuadrada y los variados relieves de la decoración.

dscn1934dscn1932

En la parte izquierda de la portada imágenes de los apóstoles y el detalle de la última cena en que San Juan apoya la cabeza en Jesucristo, mientras éste ofrece comida a Judas.

 

dscn1935dscn1933

En la portada a la derecha se puede ver la imagen de un león con un hombre. Los mal pensados ven falsamente, de lejos, otra cosa. Los canecillos con decoraciones con temática de animales fabulosos y eróticos completan un bello conjunto.

dscn1931dscn1937

Torre cuadrada con dos partes, la primera con arcos ciegos. La segunda donde están las campanas dos ventanas con bellas columnas que las dividen. Una torrecilla cilíndrica da acceso a la torre teniendo la entrada en el interior del templo.

En el interior, como dije, la guardesa-guía no me permitió hacer fotos. Lo siento.

 

SAN ANDRÉS DE ESCANDUSO

 

DSCN2182

Escanduso (Burgos). Saliendo de Villarcayo (Burgos) en dirección a Puentedey recorridos unos cinco kilómetros nos encontramos a la salida de una curva a la izquierda una pequeña iglesia que da un toque de atención haciéndonos detener la marcha.

Es una  iglesia de apariencia románica. Singular por su tamaño, por su diminuto campanario, por sus desproporcionados contrafuertes, por su entada lateral, por su ausencia de decoración. Tiene algo que te atrae, que hace fijarse en su humildad plantada en plena cuneta.

Indagando un poco me entero que hace unos años estaba en ruinas y que el trabajo de unos vecinos hizo que no desapareciera convirtiéndose en ese guiño simpático que hace al viajero. Enhorabuena a todos ellos por su trabajo, por ese pequeño homenaje a lo sencillo y a la unión de un pueblo para luchar por conservar lo suyo.

No encontré a nadie que me pudiera facilitar una visita a su interior. Queda para otra ocasión.

 

22670e Escanduso
Antes de la restauración. Foto: Baruk y Pallaferro